20 de octubre de 2016

Reseña #52 | 13 días a medianoche | Leo Hunt


<<-Somos... éramos... los sirvientes de tu padre -añade el Siervo-. Y en caso de deceso, el dominio sobre su hueste se transfiere a su heredero universal. Lo cual, según tenemos entendido, se refiere a ti, Luke.>>


A ojos de todo el mundo, Horatio Manchett es una especie de charlatán que se dedica a la parapsicología y los exorcismos. Tiene su propio programa de televisión y goza de bastante éxito. Pero en realidad, es un nigromante.

De modo que, cuando muere, su hijo Luke Archibald Manchett no solo hereda una fortuna. También hereda su hueste, ocho fantasmas que lo quieren ver muerto. El problema es que Luke ignoraba que su padre, desaparecido hace diez años, era un nigromante. Y tiene que aprender a controlar a su hueste en apenas unos días. De lo contrario, los fantasmas acabarán con su vida la noche de Halloween, una noche que vuelve a los espíritus demasiado poderosos.

Luke Manchett tiene dieciséis años y es el clásico adolescente popular rodeado de amigos deportistas y enamorado de la rubia guapitonta de turno. Pero, de pronto, hereda la hueste de su padre y se convierte en una persona completamente diferente en un abrir y cerrar de ojos. ¿Y quién no? Por otro lado, Elza Moss también es una protagonista predecible: la chica rarita de clase que ¡oh, sorpresa! tiene visión extrasensorial y decide ayudar a Luke, a pesar de cómo ha sido tratada por su círculo de amistades.

Siendo objetivos, la "caracterización" de los personajes resulta bastante pobre en comparación a otras novelas de la misma temática. Quitando a la pareja protagonista y a la propia hueste de su padre, los demás personajes parecen simple relleno a pesar de que todos poseen cierta relevancia durante la trama principal. Además, ninguno resulta especialmente carismático, ya que poseen personalidades totalmente planas. No obstante, sí se le acaba cogiendo cariño a los fantasmas que son aliados.


El texto está escrito en primera persona del presente, algo que no suele gustarme porque, por norma general, prefiero un narrador mucho más omnisciente. Prefiero conocer a todos los protagonistas "desde dentro" para descubrir en primera persona sus motivaciones. Sin embargo, siempre resulta interesante meterse en la cabeza de un adolescente, aunque en este caso, el recurso narrativo está un poco desaprovechado.

Por otro lado, me ha costado concentrarme en su lectura durante las primeras páginas, pero a medida que avanzaba, la historia me iba pareciendo más y más interesante y su lectura se vuelve mucho más fluida durante los últimos capítulos.

13 días a medianoche es el primer libro de una serie, lo que significa -en cierto modo- que ha sido escrito a modo de presentación. Aunque, para ser sincera, creo que puede leerse perfectamente como un libro autoconclusivo porque el final es bastante cerrado. Por cierto, el desenlace me ha encantado.

Como primer libro de una saga me ha parecido entretenido, pero poco más. Un libro del montón que no aporta nada nuevo al género. Además, la dosis de fantasía es demasiado simplona -un detalle que yo agradezco- y hace uso de conjuros aptos para todas las edades. Podría decirse que es justo lo que promete. Una novela entretenida con alguna que otra sorpresa inesperada. Los últimos capítulos mejoran la historia notablemente. Y lo que es más importante, me ha dejado con unas ganas tremendas de leerme el resto de la serie para descubrir lo que sucede después.

Leer a este autor ha sido una experiencia bastante grata. No tanto porque el libro me haya entusiasmado, como porque me gusta su forma de escribir y me interesa mucho más la fantasía juvenil que la adulta. De modo que cualquier libro de este género es bienvenido. De momento, no ha publicado más libros, aparte de los dos primeros libros de esta serie. Pero sospecho que va a convertirse en uno de mis autores favoritos. Por cierto, comenzó a escribir 13 días a medianoche cuando tenía 19 años, en 2011.


La editorial Anaya siempre es sinónimo de una edición perfecta. No simpatizo mucho con las sobrecubiertas, pero la cubierta de este libro también está impresa en la tapa de debajo. Y eso me encanta. Además, ¡oh, maravilla!, por detrás de la sobrecubierta se oculta un póster con todos los fantasmas de su hueste dibujados con todo lujo de detalles. Una edición muy cuidada.


Nota: cuatro de cinco

1 comentario:

  1. No me apetece mucho empezar una serie, pero siendo autoconclusivo también me lo puedo plantear. Echaré un vistazo
    Besos

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